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Aspectos Generales:
Ubicada en la región centro-oeste de la República
Argentina,
al Sur del continente americano, la provincia de
Mendoza limita al Norte con la provincia de San Juan, al
Este con la de San Luis, al Sur con las provincias de
Neuquén
y La Pampa y al Oeste con Santiago de Chile.
A lo largo y a lo ancho de sus 150.839 Km2 Mendoza
ofrece los más variados y atractivos paisajes: montañas,
desiertos, oasis, llanuras y ríos. Un juego de
contrastes
naturales que tiene como protagonista a la imponente
Cordillera de Los Andes y, en ella, al cerro Aconcagua,
que por sus 6.959 metros de altura es el pico más
elevado
y atractivo de toda América.
Su vecindad con los puertos chilenos abiertos al
Océano Pacífico, le posibilitan un estrecho vínculo con
el
resto del mundo vía marítima, en particular con los
países
y mercados del Este asiático.
Por su ubicación privilegiada, Mendoza es un
punto estratégico en la ruta del MERCOSUR (Mercado
Común del Sur) y un indiscutible polo de desarrollo
económico
y cultural, ya que por sus rutas transita el comercio
con destino a Buenos Aires, Montevideo, Santiago,
Valparaíso y San Antonio –estos dos últimos, importantes
puertos chilenos– y distintas ciudades de Brasil.
Por ello,
Mendoza es un paso obligado hacia otros centros
turísticos
y de negocios, tanto de Argentina y de América del
Sur como del resto del mundo.
Mendoza es también el nombre de su ciudad capital
y se encuentra a 1.080 km de Buenos Aires (capital
de Argentina), a 390 km de Santiago de Chile (capital de
Chile) y a 756 metros sobre el nivel del mar.
La hora local se rige de acuerdo al huso horario
de tres horas al Oeste del Meridiano de Greenwich. Su
signo monetario es el peso y su idioma es el español.
Clima:
Dominada al Oeste por la Cordillera de los Andes, al
Norte
por el desierto, al Este por la llanura y al Sur por la
Payunia,
Mendoza ofrece un clima que varía de acuerdo a la
estación del año y a la altitud de sus terrenos.
En el llano el clima es templado continental semiseco
con lluvias en verano, pero a medida que se asciende
hacia la montaña, las temperaturas disminuyen
acompañadas
de nieve cuya caída se intensifica de mayo a septiembre.
Con la llegada de los primeros calores y el consiguiente
deshielo, se incrementa el cauce de los ríos que
riegan los extensos cultivos, surten de agua a las
ciudades
y ofrecen un escenario ideal para los deportes acuáticos.
El verano (de diciembre a marzo) es caluroso,
con eventuales tormentas y su temperatura oscila entre
los
20º C y los 40º C; el otoño (de marzo a junio), tibio y
sereno,
pinta la vegetación de ocres, marrones y dorados que
se conjugan con una agradable y fresca llovizna; el
invierno
(de julio a septiembre) es frío y seco, el termómetro
oscila
entre los 0º C y los 10º C y en alta montaña las nevadas
pueden alcanzar hasta los 600 mm; la primavera (de
septiembre a diciembre) trae días cálidos, el renacer de
la
naturaleza y el Zonda, un sorpresivo y breve viento
caliente
que sopla desde el Norte y provoca un descenso de
la temperatura los días posteriores.
Las estaciones en Mendoza propician deportes
bien definidos pero siempre con el sol como anfitrión.
El
invierno y la nieve-polvo, característica de la montaña
mendocina, invitan a la práctica de esquí, del snowboard,
del trineo, entre muchos otros. El verano, a su vez, y
gracias
a los caudalosos ríos de montaña, ofrece una gama
variada de actividades de turismo aventura, entre las
que
destacan el rafting, el montañismo y el ascenso al cerro
Aconcagua, atractivos desafíos que brinda la Cordillera
de los Andes.
Los grandes espectáculos naturales de Mendoza
aparecen en el otoño y en la primavera cuando los
extensos
viñedos se preparan para la fiesta del rebrote, la
cosecha
y la vendimia, ofreciendo a los ojos del visitante las
más distintas gamas del verde en primavera y un
verdadero
show de ocres y amarillos en otoño. El vino hace las
veces de anfitrión y pintor del paisaje.
Cada estación tiene su particularidad pero, en general,
el clima mendocino se caracteriza por su sol radiante
y su temperatura templada.
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