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En Las
Vegas, Potrerillos, con motivo del día del árbol, fué
inaugurado esta semana el Sendero del Chacay, especie
cordillerana en peligro de extinción. Machete en mano,
Fernando Salinas, Hugo Ríos y Domingo Sepúlveda
erradicaron las plantas de rosa mosqueta que han
ocultado las pequeñas plantas autóctonas adaptadas al
clima semidesértico. Entre ellas el chacay, un arbolito
que crece junto a los cauces andinos."La rosa mosqueta
es una especie exótica, es decir que fue puesta por el
hombre aquí y ha logrado extenderse de tal manera que se
ha convertido en una plaga", explicó Andrés "Andy"
Elías, delegado ambiental de Luján ad honorem. Este
vecino de Las Vegas, junto a Carlos Trotteyn, inspector
de cauce del arroyo Las Mulas anunciaron el "Sendero El
Chacay, testigo del tiempo", que fué inaugurado este
viernes, durante la celebración del Día del Árbol. La
iniciativa se enmarca en la recuperación de la flora y
fauna nativa que lleva adelante Elías, especialmente.
Dicho paseo tiene una extensión de 400 metros y se ubica
al sur de Las Vegas, entre las calles La Isla y San
Martín (o ruta Provincial 89 que conduce a Las Carreras,
Tupungato)."La gente podrá cruzar el arroyo porque
colocamos puentecitos de madera a lo largo del
recorrido", resaltó Trotteyn. En esta primera etapa
quedarán al descubierto treinta y tres ejemplares, pero
los chicos y adolescentes de las tres escuelas de
Potrerillos se encargarán de aumentar el número, porque
plantaron otra treintena."El objetivo es que los vecinos
tomen este paseo como propio y los visitantes puedan
conocer la flora de Potrerillos, sumando así un
atractivo turístico más. Allí regresarán las aves que
son de esta zona, por eso es muy importante redescubrir
este espacio", indicó Elías. Más adelante se quejó
porque con la llegada de especies exóticas prácticamente
han desaparecido las autóctonas. En el caso de la fauna
ictícola, explicó que al sembrar trucha en los arroyos,
desapareció un bagrecito y los cangrejos del arroyo Las
Mulas. Contó que esto compromete la permanencia de un
ecosistema muy frágil. Sobre el Chacay, Andy, comentó
que todo el mundo conoce la Quebrada del Chacay, el
arroyo Chacay, próximos a Uspallata, pero muy pocos
saben de qué se trata. "Lo que pasó es que además de
quedar cubiertos por la rosa mosqueta, estos arbolitos
casi llegaron a extinguirse porque los primeros
pobladores que habitaron esta zona, a principios del
siglo XX, lo utilizaron para obtener leña".Acotó: "Por
años sirvió de fuente de combustión de los calefones,
salamandras y cocinas económicas y los pocos que
quedaron tal vez se salvaron por estar tapados por la
rosa mosqueta", subrayó Elías. En forma natural esta
planta se desarrolla entre los 1.900 y 2.400 metros
sobre el nivel del mar y se encuentra desde los Andes
centrales hasta el sur del país. Con el aval de la
dirección de Recursos Naturales Renovables de la
Provincia se lleva adelante este emprendimiento
ecológico. Su titular, Guido Loza, dijo que participaron
de la inauguración y que la idea es ampliar este
bosquecillo de chacayes. Agregó que el paseo ha
reservado un espacio para otras especies nativas de la
cordillera. "Me imagino a un abuelito con su hijo y sus
nietos paseando por este sendero, o a gente tomando mate
a la sombra de los arbolitos en verano", sostuvo
emocionado el inspector de cauces Carlos Trotteyn.
Autor: Francisco Guerrero - Diario Los Andes
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