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A pesar
del sol reinante, el gélido y potente viento invita a
abrigarse en pleno verano. Sin embargo, la entrada al
Parque Aconcagua luce repleta de turistas y en las
inmediaciones del coloso, unas 500 personas se
aprestaban a desafiar la altura y descubrir sus secretos
en la previa del último fin de semana de 2007.
Desde que arrancó la temporada, el 15 de noviembre, unos
1.800 montañistas han recorrido los senderos del cerro.
Mientras tanto, los guardaparques esperan que para marzo
próximo la cifra de visitantes supere los 7 mil de la
temporada pasada. A pesar de que aún quedan muchas
cuentas pendientes para que el cerro luzca impecable y
los visitantes se retiren 100% conformes con los
servicios, Guillermo Carmona, titular de la secretaría
de Medio Ambiente del nuevo gobierno anunció que la gran
apuesta del Ejecutivo y de quienes trabajan cada
temporada en el Aconcagua, es certificar los servicios
del parque con normas ISO 14.001.“Ya existen empresas
prestadoras de servicios que cuentan con certificaciones
de calidad. Sin embargo, nosotros tenemos proyectado que
todo el parque se adecue a las normas de calidad ISO.
Pienso que hay que preservar lo que la anterior gestión
hizo bien y corregir los errores cometidos para dar
calidad a los servicios y valorizar esta gran reserva
protegida que tiene la provincia”, señaló Carmona. No
obstante, el paso previo a la certificación es la
adaptación de un plan de manejo dentro de la reserva.
Ésta es una materia pendiente de administraciones
pasadas y desde Medio Ambiente no precisaron posibles
fechas de aprobación de parte de todos los organismos
competentes. “De nuestra parte podemos decir que ya
tenemos un proyecto en borrador que espera la aceptación
de todos”, aclaró Pablo Perelló, jefe de guardaparques
del Aconcagua. La apertura del parque comenzó con
turbulencias debido a la falta del helicóptero, pieza
fundamental del normal desenvolvimiento de servicios
básicos como el rescate de accidentados y el traslado de
residuos. Lo cierto es que desde el pasado 21 de
diciembre, una moderna nave modelo AS 350 Ecureuil,
opera diariamente en el cerro, luego de que la
secretaría de Medio Ambiente acelerara la licitación
correspondiente. Según los guardaparques que resguardan
la zona y velan por la seguridad de los visitantes, los
servicios se están prestando a la perfección. Incluso
para esta temporada se han adoptado nuevas medidas,
entre las que se destaca la implementación de un
diagnóstico médico previo de quienes llegan para
realizar el ascenso al cerro. Con esto se pretende
minimizar los actos irresponsables de algunos visitantes
que optan por arriesgar su vida y desobedecen el
reglamento del parque. Pero no todo es positivo en las
inmediaciones del coloso de América. Es sabido que cada
año, durante enero, los campamentos se saturan y los
servicios colapsan. Mientras tanto, entre el gobierno y
el cuerpo de guardaparques intentan cupificar el ingreso
y “distribuirlo” a lo largo de la temporada.“Hay épocas
que tenemos capacidad ociosa y otras que estamos
saturados. Por eso estamos en campaña para limitar los
ingresos; esto es intentar superar las 7 mil visitas de
la temporada anterior, pero repartidas entre todos los
meses de actividad”, aseguró Pablo Perelló.( Leandro
Sturniolo - Diario Los Andes, Mendoza).
Centro de visitantes
A pesar de que el espacio ya está adaptado y las
instalaciones listas para comenzar a funcionar, recién
en 15 días será inaugurado, en la entrada del Parque
Aconcagua, un centro de visitantes que tendrá como
objetivo atender e informar al turista normal que llega
al puesto principal de ingreso al Parque. La información
que recibirán los visitantes tiene que ver con las
normativas de ingreso, el riesgo de impacto, la
evacuación de residuos, las tarifas y el mapa del área,
entre otras. Además, a corto plazo está previsto
remplazar el mirador ubicado a la vera de la ruta 7 por
otro con mayor seguridad y mejores comodidades para
quienes “de paso” optan por apreciar al coloso de
América.
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