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Autor:
María Soledad González
En Chile la apuesta por los vinos de alta gama es mayor,
ya que 8 de cada 10 hectáreas producen uvas de alta
calidad enológica. Algunos especialistas argentinos
aseguran que la reconversión fue buena, aunque mirando
los actuales precios del blanco escurrido y el auge del
mosto, surgen los interrogantes.
Entre 2000 y 2006 las uvas de alta calidad enológica
crecieron en Chile el 16,6%, mientras que en Argentina
durante el mismo periodo crecieron un 26,3%. Aunque los
números son superiores en la torta global, todavía en
nuestro país el 40% de las hectáreas tiene cultivos de
gran volumen, pero escasa calidad enológica, mientras
que en el vecino país las uvas para la producción de
alta gama trepa al 80% de la superficie.
Así lo confirman los datos emitidos por el Instituto
Nacional de Vitivinicultura (INV) y el Servicio Agrícola
y Ganadero de Chile. En nuestro país la reconversión
planteada a fines de los noventa y principios de 2000
tuvo sus frutos, pero a varios años de esto y con una
industria mostera en auge… ¿la reconversión fue exitosa?
Según datos que surgen de las operaciones realizadas en
la bolsa de Comercio de Mendoza, el precio del blanco
escurrido ha tenido un crecimiento sostenido durante las
últimas seis semanas, arrancando con 56 centavos y
llegando, la semana pasada a los 63 centavos. En el caso
de los rosados, el aumento fue similar: arrancó la
semana del 14/9 -20/9 en 55 centavos y la última semana
se ubicó con 64 centavos. Para los tintos el precio de
las operaciones de la última semana de octubre fue de
76,59 para tintos genéricos y tintos sin certificar.
Una de las grandes razones del aumento del precio del
vino blanco genérico (escurrido, blanco de blancas y
blancos sin certificar) ha sido la gran diversificación
a mosto, en parte por el acuerdo Mendoza – San Juan y
por otro lado por el aumento de las exportaciones de
mosto.
Solo para hacernos una idea del negocio: El caso del
Jugo Concentrado de Uva – JCU - es bastante interesante.
Información proporcionada por la Corporación
Vitivinícola Argentina expone el siguiente panorama:
- La demanda de JCU entre 2004 y 2005 creció a un ritmo
anual de 36% en Valor FOB y 31% en volumen. Mientras que
entre el periodo 2005 y 2006 creció a un ritmo anual de
17% en Valor FOB y 18% en volumen.
- De enero de 2007 hasta diciembre de 2010 se prevé un
aumento de 25% en Valor FOB y
25% en volumen. Y desde enero de 2007 al año 2020 se
estima un aumento de 56% en Valor FOB y 56% en volumen
(250.000 Toneladas).
Es evidente que uno de los grandes desafíos de esta
industria es lograr la diversificación de países a donde
se exporta ya que en el año 2000 el 91% del volumen
exportado fue a 8 países. Mientras que en el 2003 el 88%
del volumen exportado fue a 10 países. Lo que permitió
en el 2006 alcanzar el 91% del volumen exportado enviado
a 10 países.
Entonces, con este escenario tan alentador para el
mosto, surge como interrogante, si es necesario tener
una oferta cautiva (acuerdo Mendoza – San Juan) o si es
mejor dejar el libre comercio y así detener las
especulaciones. Como herramienta, el acuerdo, ha logrado
según pasan los años regular en alguna medida el mercado
y los precios.
“Nosotros pensamos que es una herramienta que debe
mantenerse, lo que está pasando demuestra que ha sido un
éxito, la verdad es que cuando se ha diversificado, se
han tonificado los precios de los vinos referencias y de
los varietales”, sostuvo Mauro Sosa del Centro de
Bodegueros y Viñateros del Este.
Reconversión, ¿Éxito o fracaso?
Esta es la pregunta que se realizan los productores que
tienen viñedos fuera de la Primera Zona. Para Sosa la
realidad es sencilla “siempre hemos dicho que la
reconversión no es sinónimo de rentabilidad. En algún
momento se pensó que la solución era la reconversión,
pero ahora tenemos un problema más grave y es que la
producción no tiene colocación. Cuando decretaban en
aquellos años la aniquilación de las uvas criollas, hoy
nos enfrentamos a un escenario donde se nos busca porque
producimos los mejores mostos del mundo”.
Durante el 2006 la participación relativa del Jugo
Concentrado de Uva dentro de las exportaciones totales
del sector vitícola argentino fue del 21% en el 2005 y
cayó un 1% durante el 2006. En el caso de las uvas de
mesa tanto en el 2005 como en el 2006 representaron el
10%, mientras que las pasas de uva en 2005 alcanzaron
una participación relativa del 6% y en el 2006 del 5%.
Evidentemente la diversificación fue importante. “Yo
creo que la reconversión obviamente fue la única
alternativa que tuvimos en aquel momento”, sostuvo el
gerente de Bodegas de Argentinas, Juan Carlos Pina.
Además agregó que “con respecto a las uvas de calidad lo
que pasa es que hace 5 años la demanda era
indiferenciada, porque el pedido del exterior era muy
grande para la oferta que teníamos. Hoy la realidad es
otra, tenemos aumento de los insumos, en los costos de
producción, dificultades para aumentar los precios en el
mercado interno y en el externo, por lo tanto la
rentabilidad no es tan alta como hace unos años atrás”.
María Soledad González
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