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Autor: Gabriela Malizia
Se los llama Passito. Son vinos dulces originarios de
Italia y apreciados en Europa. Un emprendimiento
familiar del Este dio el puntapié inicial y los hace en
Chacras de Coria.
“Vinos intensos, complejos, elaborados a partir de uvas
pasas”. Así define Jancis Robinson, en el The Oxford
Companion to Wine - diccionario especializado – a los
Vinos de Uvas Secas entre los cuales se cuenta el vino
Passito. Su nombre proviene justamente de la pasa de
uva. Originario de la antigua Grecia, es un vino dulce
muy apreciado en Italia. De intensos aromas y colores,
se comercializa por lo general en botellas de medio
litro, y su valor en Europa puede llegar hasta los 50
euros.
Un grupo de inversores locales está a punto de sacar al
mercado uno de los primeros Passito de Argentina. El
ingeniero agrónomo Alfredo Draque, uno de sus hacedores,
explica que el año pasado llegaron parientes suyos de
Italia (más precisamente de Sicilia) con la idea de
comenzar a vinificar con pasas de uva.
“El enólogo Mario Ragussa propuso la experiencia, y de
esta manera surgió un emprendimiento familiar – explica
Draque - nosotros pusimos uva de la zona Este y ellos
nos dieron la forma y la técnica”.
De esta manera se elaboraron 1.200 botellas, en una
bodega de Chacras de Coria.
El éxito que tuvo el emprendimiento fue inmediato.
“Recién lo hemos fraccionado y ya tenemos pedidos para
Inglaterra”. Quien comercializa estos vinos en Europa
para los productores es la bodega Marguery Wines, de la
zona Este, que tiene abiertos varios mercados
externos.”Ellos elaboran principalmente Malbec y
Cabernet de guarda. Nosotros elaboramos Passito, que es
un vino más joven, y una línea Premium en barrica que
saldrá el año que viene”.
¿Cómo se elabora?
Estos vinos tienen una base de uva fresca, que por lo
general es a gusto del enólogo. “Historia”, tal la marca
de este vino hecho en Mendoza, se elaboró a partir de
uvas Torrontés y Suavignon Blanc, a las que se le
añaden, durante la fermentación, pasas de uva de las
mismas variedades. “La vinificación tiene un alto costo
de manejo en bodega, porque es necesario seguir la
fermentación muy de cerca. Todos los días se le hacen al
vino análisis completos”, dijo Draque.
Una vez fermentado, una parte se fracciona en fresco
para consumo rápido y por decisión del enólogo, otra
parte se deja en barrica para amalgamarlo con la madera.
“En Argentina somos los primeros. Puede que después de
esto varios vayan a probar su elaboración, porque en el
mercado de los blancos dulces sólo hay cosechas
tardías”. Se dice que hay al menos tres bodegas más
dispuestas a sacar este vino al mercado. Habrá que ver.
Características
A diferencia de los tardíos, el Passito libera aromas a
frutas confitadas y a diferencia del Mistela, no tiene
sabores oxidados. “Es como abrir una lata de durazno al
natural, almibarado y como lo hacemos con variedades que
tienen un alto potencial aromático, también suelta
aromas a flores”, explica Draque.
En general presenta colores dorados otorgados por la
pasa de uva. Es un vino aromático, tiene redondez en
boca y un contenido de alcohol alto: 14,5 grados.
Va bien después de las comidas, para acompañar postres,
comidas bien dulces, quesos, y puede tomarse frío en
verano, y a 14 grados en invierno.
El mejor Passito del mundo se elabora en la isla
volcánica de Pantelleria (Sicilia). Según Draque
Mendoza, y sobre todo el Este, tiene condiciones
bastante similares a ésta, sobre todo en calor y en
suelos arenosos.
Este vino, elaborado para exportación exclusivamente,
tiene un valor de exportación de U$S 10 FOB y en las
góndolas italianas se vende desde los 17 a 80 euros la
botella de 375 cm3. “Es un vino caro porque requiere de
mucha mano de obra, y en Europa la mano de obra escasea.
Nuestra idea es llegar a un precio de 18 euros”, detalló
Draque.
Gabriela Malizia
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