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Es el
periodista de vinos sudamericanos más importante en el
mercado de Estados Unidos. Estuvo en Mendoza y degustó
más de 300 muestras. Qué dijo y qué piensa el
especialista que tiene la influencia de bajar o subir un
vino en la imagen del retail en la plaza más importante
del mundo. Qué impresión se llevó de las bodegas que
visitó y de los vinos que probó.
No le hace falta introducción, su nombre tiene peso
propio y de la mano The Wine Advocate y Robert Parker Jr,
Jay Miller es quien evalúa para el retail la calidad de
los vinos argentinos. Su llegada al país tiene como
objeto llevar adelante dos reportes con vinos de
Argentina: uno sobre los vinos con buena relación
precio-calidad (Value), de menos de 25 dólares, que
saldrá en agosto en la publicación de Robert Parker, y
un reporte especial sobre los vinos argentinos que
saldrá publicado en octubre. Planea una degustación de
vinos en junio en Nueva York, que incluirá las regiones
a las que no pudo acceder en este viaje y nuevos vinos
que las bodegas deseen enviar. Alrededor de 70 bodegas
ya se comprometieron a mandar muestras. En total,
calcula que para julio habrá degustado 700 vinos de
nuestro país.
Durante la entrevista que se llevó adelante en el Hotel
Executive en Mendoza, al especialista de vinos (que
degusta alrededor de 5.000 muestras por año) se lo vio
muy relajado y cómodo en nuestro país y optimista sobre
lo que probó.
Sobre la calidad de los vinos que degustó sostuvo que “A
Argentina le está yendo extremadamente bien. La calidad
de los vinos es alta, tanto en los segmentos de entrada
(entry levels) del vino, como en los Premium. Creo que
Argentina, probablemente, es sinónimo de Malbec. Hay
otras variedades interesantes como por ejemplo Torrontés
y Bonarda, que son únicas también, pero entre ellas el
Malbec es lo que distingue a Argentina entre la
multitud”.
¿Argentina es sólo Malbec?
Evidentemente la estrategia de la marca Argentina ha
sido desarrollarse con vinos, en general, alineados
detrás del Malbec, pero muchos se preguntan si este tipo
de estrategia se agotó y se corre el peligro de pasar a
ser una moda más. En este sentido Miller rescató que “el
Malbec es real, no es algo que va a pasar de moda, está
bien establecido ahora, y la calidad del vino habla
bastante bien sobre esto”. Además agregó que “será mejor
para Argentina promover la diversidad como por ejemplo
con el Bonarda y Torrontés. Creo que el truco en
cualquiera de estas dos variedades es hacer que los
consumidores lo prueben, del mismo modo que deben hacer
que los sommeliers en las vinotecas encaminen a sus
clientes en esa dirección. Particularmente en el caso
del Torrontés, a la gente que lo ha probado le gusta y
vuelve por más”.
Sobre los blends aseguró que “el Cabernet de Argentina
es probablemente subestimado y se debe principalmente a
la moda en muchos casos, pero los blends Cabernet –
Malbec que he probado en muchos casos son realmente
buenos. De hecho, la mayoría de los grandes vinos son
blends de dos o más variedades, lo cual no es inusual,
creo que se destacan en ese sentido”.
Una de las “quejas” de Miller fue la poca cantidad de
blancos que pudo degustar durante su estadía. “No he
visto mucho de ellos. Parece que no hay mucha producción
de vinos blancos en Argentina. Pero he probado un par de
Chardonnays buenos, aunque no me encuentro con ellos muy
frecuentemente”, señaló.
“El” Mercado: Estados Unidos
Para Miller, los vinos argentinos representan una
excelente relación precio – calidad. “Los vinos
argentinos, en especial en el mercado de Estados Unidos,
están muy bien posicionados. La gente se da cuenta de
que la economía de Estados Unidos está pasando por un
mal momento, pero no por eso están tomando menos. Ellos
están gastando menos dinero en vino pero quizás esa es
la ventaja que tiene Argentina, porque hay vinos
argentinos de altos estándares que se venden por menos
de 20 dólares. Y los vinos top en los que los
coleccionistas están interesados se continuarán
vendiendo porque esas personas tienen el dinero para
comprarlos, sin importar nada más”, indicó Miller.
Sobre este punto, Miller reconoció que para los vinos de
100 dólares la situación sea un poco más complicada:
“Ahí es donde será difícil (vinos de más de 100 dólares
retail), particularmente para esos vinos que no tienen
una reputación. Algunos como Catena Zapata, que ha
estado durante mucho tiempo y tiene una trayectoria
privilegiada, esos vinos se continuarán vendiendo,
particularmente si tenemos en cuenta que los vinos
franceses están muy caros, al igual que cualquier vino
que tengas que comprar en euros. Pero aquellos que están
tratando de ingresar al mercado con precios altos y no
tienen una reputación estable, enfrentarán algunas
dificultades”.
¿Corcho, sintético o rosca?
Una de las grandes peleas de los últimos años en torno
al vino, sin duda, ha sido el tema de los cierres.
Aunque las características que tiene el cierre natural
de corcho son hasta el momento imbatibles, el grave
problema de TCA hace a los enólogos, en ciertos vinos y
en algunos segmentos, cambiar a la tapa a rosca o al
tapón sintético.
Un reciente estudio realizado por Wine Business en
Estados Unidos dice que el 80% de las bodegas utilizan
corcho natural en algunas de sus botellas. Aunque la
tapa a rosca y tapón sintético viene ganando lugar,
especialmente, en los segmentos de vinos por debajo de
los 7 dólares. En este sentido, el experto
norteamericano sostuvo que “Argentina tiene el mismo
porcentaje relativo de problemas con el corcho en el
vino que todo el mundo, el que se encuentra en un rango
de entre el 3% y el 4%”, sostuvo y agregó que “creo que
sería bueno para Argentina poner un cierto porcentaje de
vino en tapa a rosca y ver cómo son recibidos en el
exterior”.
Las degustaciones siguen
Miller se fue hoy de la provincia de Mendoza, dejando un
saldo de degustaciones de vinos de 50 bodegas diferentes
a las que se les pueden atribuir unos 300 vinos en
total. En Buenos Aires se quedará hasta el 28 de abril
en donde probará vinos de 8 bodegas más, cuatro de la
Patagonia y cuatro del Norte. Podemos decir que esta es
la primera vez que el periodista ha venido a nuestro
país de manera oficial y sólo para degustar vinos. Desde
el 2006 cuando retomó las riendas de The Wine Advocate
para la evaluación de vinos de Oregon, Washington,
España, Australia, Grecia, Oporto Vintage, Argentina y
Chile.
“Yo creo que lo más importante es que haya venido porque
es el primer paso. Ahora hay que esperar que obtengamos
buenas calificaciones. Es la primera vez que viene la
gente The Wine Advocate a Argentina porque nuestro país
empieza a ser un mercado interesante en el mundo de la
exportación de vinos”, dijo a Día a Día del Vino, Juan
José Canay, gerente de Exportaciones de Trapiche.
Para Luis Steindl, gerente de Operaciones de Norton, la
visita de Miller fue “muy interesante, lo recibimos con
el enólogo y el gerente de exportaciones, la idea era
tratar de entender lo que estaba buscando antes de
presentarle algo, sobre todo a alguien como él, que
además pone límite a lo que tenés que presentar”.
“Pienso –continuó Steindl- que tiene mucha influencia en
el mercado de Estados Unidos. No obstante, una salida
puntual y un año que uno tenga un buen puntaje ayuda
pero se pierde esa ayuda si al año siguiente no lo tenés.
Creo que deberíamos tratar de evitar la dependencia de
los grandes puntajes en The Wine Advocate o Wine
Spectator, porque hay bodegas que sin grandes
puntuaciones venden mucho igual”.
Fuente: Área del Vino, Editec SRL. María Soledad
González. 24/04/08
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