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Canales de
venta: El gran desafío para cada bodega (23/08/2007) -
Autor: María Soledad González
Evidentemente, encontrar el canal apropiado es una de
las decisiones más dificultosas que hay que tomar en el
negocio del vino. Aquí un informe sobre la situación en
Argentina y en el exterior. Los súper e hipermercados
mandan.
Encontrar buena distribución es uno de los principales
desafíos que tiene que desarrollar la gerencia de una
bodega. Hoy, de acuerdo al vino que produzcan y al
tamaño de la marca que quieren distribuir, algunas
bodegas eligen tercerizar las ventas, otras buscan
representantes y las más grandes tienen sus propios
centros de distribución en las principales zonas del
país.
Según un estudio realizado por la Consultora CCR,
durante el último semestre el segmento autoservicios
chinos fue uno de los que más han crecido. En este
sentido, en autoservicios y almacenes el 74,4% de lo que
se vende es en tetra brik, mientras que el 20,1%
corresponde a botellas de precio bajo y un 4,6% a
botellas de precio medio.
En el caso de las cadenas de supermercados, durante el
primer semestre en este canal las ventas de vino en
tetra brik fueron de 26,1%, mientras que el grueso de
las ventas corresponde a botellas de precio bajo y el
29,3% a botellas de precio medio, un 0,5% botellas de
precio alto y un 2,9 % de frizantes.
Si comparamos estos canales de acuerdo a su nivel de
importancia en el total de los canales auditados por CCR,
demuestra que el 17,3% del total de ventas de vinos se
realizan en cadenas de supermercados, mientras que el
82,7% se realiza en almacenes y autoservicios.
En las categorías tetra brik y “finitos” el canal
almacenes y autoservicios es líder con el 93,4% y el
74,8% respectivamente. A medida que sube el precio del
vino, las cadenas de supermercados son la principal
fuente de ventas con 47,5% en los vinos en botella de
precio bajo, mientras que en los vinos de precio medio y
precio alto están con un porcentaje mayor al 60%.
A las chicas, por los fees que hay que pagar para
conseguir un espacio en la góndola de los supermercados
e hipermercados, se les hace difícil poder entrar aunque
algunas como Bodega Eclipse, por ejemplo, han decidido
tener dos líneas de vinos especialmente hechas para cada
canal.
“En los canales tradicionales, entre los beneficios que
uno tiene, está que los costos son variables y uno
siempre busca distribuidores que tengan la camiseta
puesta de la empresa, sobre todo cuando se trata de una
bodega pequeña como la nuestra. En cambio las bodegas ya
reconocidas de hace muchos años en el mercado,
directamente te compran el producto”, dijo a Día a Día
del Vino, Heriberto Leitner, CEO de Bodega Eclipse.
Otro caso es el caso de la Bodega Porta Andino. Rodolfo
Schmidt, el director de la empresa, comentó que “por el
tipo de producto que ofrecemos, no nos interesa entrar
en los canales de distribución tradicionales como pueden
ser los súper o hipermercados. Nuestros vinos se pueden
encontrar sólo en grandes restaurantes de la ciudad de
Buenos Aires y en vinotecas especializadas”.
Cada bodega de acuerdo a sus objetivos (masividad,
selectivo o exclusivo) busca la forma de penetrar en el
mercado, busca quien lo presente en el mercado. Las
bodegas medianas o pequeñas con vinos top como Viña
Amalia, Altos Las Hormigas, Tierras Altas, Vargas Arizu,
Finca Sophenia, Andeluna Cellars, Colomé y Vinorum, por
citar sólo algunas, se deciden por buscar una
distribuidora nacional para que se encargue de los
contactos y las ventas dentro del país. Entre las más
conocidas figuran Dulces y Grand Cru que tiene oficinas
en países limítrofes. Otra forma que se utiliza es por
medio de un representante y vendedor en particular en
cada uno de los centros de venta del país.
La evolución de los canales de venta de vinos en el
mundo
Un reporte especial de la empresa Global Wine and Spirts
sostiene que “las grandes cadenas minoristas tienen la
talla y los medios para dominar el mercado y no temen
utilizar ello para su provecho, atrayendo cada vez más a
los consumidores ofreciendo rebajas sobre todas las
líneas de productos”. Además agrega que “Euromonitor
estima que casi el 80% de la venta de vinos en el Reino
Unido ha provenido del sector minorista en el 2005.
Mientras que AC Nielsen ha evaluado la tasa de
crecimiento de la industria del vino en un 1,8% en valor
por el ejercicio 2006, por su parte los 12 mayores
hipermercados ingleses han reportado un crecimiento en
valor del 3% para vinos y de 6% para espumantes, esto es
superior al índice de crecimiento general. Además,
podemos suponer que la prohibición de fumar en vigor
desde el 1ero de julio tendrá también su repercusión en
las ventas de alcohol en bares y restaurantes
británicos. La situación en el Reino Unido se refleja en
toda Europa. En la República Checa supermercados,
hipermercados y negocios poseen ahora el 65% del volumen
total de venta de vinos (según la USDA). Escenarios
similares se dan en Japón donde las grandes cadenas y
negocios de venta al detalle han visto crecer sus ventas
al punto de que casi el 60% de los vinos norteamericanos
se venden hoy a través de estos canales”.
El estudio asegura que a los grandes distribuidores se
les dificulta encontrar un lugar y dice que “mientras
las grandes cadenas fortalecen su control en los
presupuestos de los consumidores, la rápida
consolidación de los grandes productores está creando
una dinámica a donde los distribuidores tradicionales se
les dificulta competir. (En el Reino Unido, las 10
primeras marcas poseen el 23% del mercado en 2004 en
comparación con el 13% en el 2000). En Japón, el número
de titulares de licencias de distribución de alcohol
cayó en un 18% entre 1997 y 2005. Números similares se
pueden ver en los Estados Unidos, donde según una
encuesta de Standard & Poor el número de distribuidores
se redujo en un 40% entre 1980 y 2005”.
Para el estudio de Global Wine & Spirits “el fuerte
crecimiento de la compra en línea – on line - ha sido
muy interesante para el desarrollo de las ventas de
vinos. Mismo si ningún “jugador sólido” se destaca en
este ámbito, los registros de Global Wine & Spirits
demuestran que el número de minoristas del vino en línea
ha pasado de menos de 1000 en el 2002 a aproximadamente
8000 en la actualidad. Según E-marketer, el volumen del
comercio electrónico de venta al detalle creció en un
24% en el primer semestre de 2006 comparado con el mismo
período en el 2005”. Al tiempo que sostiene que “el
término “vinos finos” se ha posicionado sexto en el
ranking de los 10 productos minoristas buscados en línea
por compradores de los Estados Unidos (Clasificación
efectuada por Nielsen en Junio de 2006). Hemos
descubierto que el número de pedidos de vino hechos por
particulares buscando una bodega específica o una marca
ha crecido doblemente en los últimos dos años solamente.
Somos testigos también de la emergencia de diferentes
niveles de multi marketing donde un animador compra una
cantidad de vinos e invita a un grupo de amigos a una
degustación a cargo de un sommelier especializado. El
enoturismo está evidenciando también un robusto
crecimiento. Un nuevo reporte compilado por MKF Research,
llamado “El Impacto del Vino, Uvas y productos vinícolas
en la Economía Americana”, muestra que se han dispensado
en los Estados Unidos $ 3 mil millones en turismo
enológico.
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