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Este año, en la Evaluación de Vinos Cosecha 2007 los
tintos alcanzaron el sobresaliente, por su calidad y
fueron los reyes de la jornada con un total de 11
muestras degustadas. Los blancos tuvieron también su
espacio y ganaron 4 lugares. El evento reunió a los
mejores técnicos del país.
Durante la jornada del sábado 22 de septiembre en la
Casa del Fundador en Mendoza se realizó la XVIII edición
de la Evaluación de Vinos de la Cosecha 2007 de
Argentina (Evico). Organizado por Bodegas de Argentina,
el Cleifra, la Universidad Juan Agustín Maza y la
Facultad Don Bosco, este año la concurrencia fue mucho
mayor que el año pasado y reunió a los winemakers más
destacados de todo el país.
En esta edición la calificación general para los tintos
fue de 85,3 puntos sobre 100, lo que se traduce en una
calidad de vinos “sobresaliente”, mientras que para los
blancos fue de 84 puntos sobre 100, lo que permite decir
que la calidad para esta categoría fue de “muy buena”.
“Estos vinos que hoy degustamos son el reflejo de la
voluntad de trabajar por la industria, lo que lo
constituye en un símbolo. Yo creo que no es casualidad
que nos vaya como nos va en el exterior. No tengo
ninguna duda que vamos a seguir así y que los vinos
argentinos seguirán siendo demandados en el mundo” dijo
en su discurso el enólogo y Decano de la Facultad de
Enología de la Universidad Juan Agustín Maza.
Por su parte el presidente de EVICO 2007, Lic. Fabián
Gardino, resaltó que “Argentina debe continuar con esta
tarea para poder afirmar sostenidamente el terrorir de
cada varietal en su justa región, tal objetivo debe
plasmarse en la unión que hoy forjamos los
profesionales, los empresarios, bodegueros y gobierno”.
Además agregó que “sin lugar a dudas en el futuro
inmediato podremos encuadrar a la gran mayoría de
nuestros vinos en la categoría de excelentes”.
Sobre las 15 muestras degustadas el sábado, cuatro
correspondieron a blancos, mientras que 11 fueron vinos
tintos. Una de las novedades de este año es que el
comité degustados eligió entre sus tinto algunas
variedades no tradicionales como el Petit Verdot,
Cabernet Franc y Tanta las cuales recibieron grandes
elogios de las personas presentes.
El 22% de las muestras fue de vinos blancos. Entre los
dos puntajes más altos (88 puntos) correspondieron al
Viognier y al Sauvignon Blanc ambos del Valle de Uco.
Una de las características interesantes del Sauvignon
Blanc fue que su cosecha fue mecánica nocturna, lo cual
deja planteado el interrogante sobre la mecanización de
la cosecha y su posible efecto sobre la calidad de las
bayas.
El licenciado José Morales aseguró que en los blancos el
desarrollo que han tenido en los últimos años “habla de
la tecnología que se emplea para hacer vinos de
excelencia”.
El 68% de los vinos correspondieron a vinos tintos. El
mayor puntaje lo alcanzó un Malbec de la categoría
guarda con barrica de la zona de Lulunta en Luján de
Cuyo, proveniente de un espaldero regado por surco. A
este vino le siguió en calificación un Syrah de San Juan
que obtuvo 89 puntos.
Para el reconocido enólogo Ángel Mendoza de Domaine San
Diego, es “muy importante buscar la calidad cultural de
los vinos. Donde estos sean reflejos de los terruños”.
Además este winemaker instó a los bodegueros a trabajar
de mejor manera. En este sentido, dijo que “Argentina
tiene que rescatar la pureza de los paisajes, con un
verde limpio, con menos efluentes que no corresponden,
donde se pueda ver reflejado el jardín vitícola”.
Aunque no formaron parte de la selección final, este año
también entre las muestras se contó con un 6% de vinos
especiales formado por espumantes y vinos cosecha
tardía, para los cual Gardino dijo que “esto es indicio
que también estos modelos de productos avanzan en su
espacio y ciertas reuniones y momentos”. También
tuvieron un lugar los vinos rosados, que representaron
el 4% de las muestras donde se resaltó que esta línea de
productos puede tener un potencial importante.
Por María Soledad Gonzalez
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