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Los Portones
Encargados
en los primeros años del siglo XX por el
Sultán Rojo de Turquía a una fundición
escocesa. Tras su derrocamiento, los
majestuosos portones quedaron sin dueño y
fueron comprados, en 1907, por el Gobierno
de Mendoza para enmarcar el acceso al Parque
San Martín. (Av. Emilio Civit y B. Sur Mer).
Caballitos de Marly
¿Estamos
en la Plaza de la Concordia de París? No,
aunque estos monumentos de mármol de Carrara
son la réplica exacta de aquellos del
tradicional paseos francés. Y hasta llevan
la firma de los mismo creadores.
Fuente de los Continentes
Inspirada
en el conjunto escultórico del francés Jean
B. Carpeaux ("Los Cuatros Continentes") que
adorna los Jardines de Luxemburgo. Se
atribuye a la legendaria escultora Lola
Mora. Ha sido recientemente remodelada.
El Rosedal
(1919)
Cerca de 500 especies de rosedales y
pérgolas, enmarcan uno de los paseos mas
frecuentados del Parque.
El Lago
Con
más de mil metros de largo por cien de
ancho, este espejo artificial de agua, suele
ser el escenario de diversas competencias
náuticas y a su alrededor se realizan
distintas actividades deportivas. También
merece sugerir un paseo por la isla.
Club Mendoza de Regatas
Posee
un estilo arquitectónico típicamente inglés
y cobija múltiples actividades deportivas.
Uno de los clubes más antiguos creado en
1909, se encuentra a orillas del lago, hacia
el que tiende sus embarcaderos y sus
terrazas, donde se emplaza también un
restaurante con gastronomía de primer nivel.
Museos Ciencias Naturales
El
Museo "Juan Cornelio Moyano" ocupa el
edificio del antiguo balneario "Playas
Serranas" frente al Lago. Se exhiben más de
40 mil ejemplares, en sus secciones de
Mineralogía, Paleontología, Antropología,
Etnología, Arqueología y Zoología.
Estadio Mundialista
El
Estadio Mundialista "Malvinas Argentinas"
nació para ser subsede del Mundial 1978,
sirve de escenario desde 1994 a los torneos
futbolísticos de verano para muchos
espectáculos artísticos.
Parque Aborigen
Mendoza
tal cual la vieron las expediciones
españolas a su llegada en el siglo XVI. Se
trata de una incomparable muestra de la
flora autóctona del monte, donde prevalece
una llamativa variedad de cactáceas.
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